El talento llama al talento (el papel de la Comunicación)

Lo sé, he puesto un título muy manido, pero es que es una verdad como un templo. ¿A quién no le gusta rodearse de los mejores para trabajar? Solo a aquellos que lo que buscan es que otros no le hagan sombra… Las personas “normales” buscamos trabajar con los mejores porque eso significa aprender cada día, equivocarte, acertar, arriesgar, crecer, mejorar…

Siempre he pensado que una empresa “debe despedir”. Entiéndase, no se trata de que defienda que una empresa maltrate al empleado, que le valore injustamente o que le despida a las primeras de cambio, sino que el empleado tiene que ser consciente de que tiene que ser “bueno en lo suyo”, que tiene que dar lo mejor de si y que, si no es así, su silla no será eterna. Me parece justo por el resto de compañeros que alguien que “no sirva” para su puesto o no encaje en una determinada organización, bajo las razones justas y objetivas, pueda ser despedido. Esto transmite que la empresa valora el esfuerzo, que busca a los mejores y que no vale “cualquiera” para calentar una silla.

Polémicas aparte, un buen proceso de selección es esencial a la hora de seleccionar a empleados que encajen con el perfil que se busca en una compañía. Indirectamente, la persona responsable de selección debería ser capaz de identificar en los candidatos aquellos valores sobre los que quiere desarrollarse organización, más allá del mero conocimiento. Quizás definir a alguien con talento tiene un pequeño componente subjetivo, pero entiendo unos criterios sin discusión, como la pasión por lo que hace (incluso más allá de su día a día), su humildad, la capacidad de aprender, la inquietud por mejorar, su motivación a corto y largo plazo, la identificación con los valores… además de que sea un crack en lo suyo. Buscar talento implica a veces salirse de estándares de selección y buscar en los candidatos aquellos puntos en que quieres que tu empresa sea diferente y que, a su vez, sean valores que sustenten la compañía.

Partiendo de ahí, a todos nos gustaría tener en nuestra empresa a personas así, ¿no?

Empresa busca talento

Retener el talento implica un gran esfuerzo por parte de la empresa. Puedes atraer talento, “ficharlo”, pero sin el compromiso de la empresa en esto, el talento se nos irá y no atraerá a más talento.

Lograr que un empleado (con talento) esté agusto en una compañía no es fácil. Suelen ser persona inquietas, con ambición profesional (que no siempre tiene que verse como “pisar a otro”), con las ideas claras sobre lo que quieren o no hacer, con la necesidad de ser mejores, e, incluso, con cierto ego.

Esta tarea de atraer talento y retener talento está habitualmente relacionada con el perfil de RRHH, pero en Comunicación también hay mucho que hacer al respecto y la relación con RRHH en este sentido debería ser muy estrecha.

El papel de la comunicación en la atracción y retención del talento

Comunicación, ese departamento muchas veces olvidado en la atracción y retención del talento. Hay dos ámbitos directamente asociados a lo que conocemos como la típica división entre Comunicación Interna y Comunicación Externa.

En Comunicación Interna, las labores deben complementar trabajo de otros departamentos, como RRHH o RSC, por ejemplo:

En el sentido de dar visibilidad interna a todos los beneficios, ventajas u oportunidades que estos ponen al servicio del empleado. Hacer que toda la compañía sea consciente, a la vez y por los mismo canales, de las mismas informaciones que les repercutan.

A nivel de marca, fomentar el sentimiento de pertenencia a aspectos como el logotipo, los colores, los valores… El merchandising interno no es un simple gasto sino que ayuda a que los empleados tengan en su mente la marca, que la sientan, especialmente si logramos elementos que estén presente en su día a día. El orgullo de pertenencia se va a reflejar también en el grado de uso de estos elementos.

Es importante desarrollar acciones que permitan la relación entre empleados, actividades para conocerse fuera del entorno laboral, acciones con valor solidario… Centralizar este tipo de iniciativas y asociarlas a acciones impulsadas por la compañía, reforzará la visión positiva del empleado hacia ella, y, Comunicación, tiene mucho que aportar en estas líneas.

En lo relativo a Comunicación Externa, la visibilidad hacia el exterior de la compañía también va a influir en las acciones para atraer talento y retenerlo:

¿Qué imagen externa transmite la marca? ¿Te gustaría trabajar en una empresa como esta? Todo esto se transmite hacia afuera. No solo mostrar logros, méritos, informaciones corporativas en general… mostrar el día a día del empleado. Utilizar especialmente canales sociales para humanizar esta imagen y hacerla real. No todo es una imagen estudiada u al detalle de lo que quieres “parecer”, sino transmitir que hay que transmitir que lo que se ve es real, que no está maquillado “de bonito”.

Dar protagonismo a los propios empleados, no para usarlos como imagen sino demostrando su expertise. Buenos empleados, expertos en lo que hacen, son la mejor carta de presentación ante un cliente. Si tenemos gente buena, ¿por qué no darles su visibilidad? Va a ser más positivo que negativo para la compañía a nivel de imagen y, además, lograremos que estos empleados se sientan valorados, útiles más allá de su mero trabajo, reconocidos por la compañía.

Y, ¿qué relación tiene todo esto con el talento? Conseguir un empleado con talento y feliz atraerá más empleados con talento. Conseguir que un “talento” recomiende a otro “talento” unirse al equipo, implica que el primer “talento” esté feliz donde esta. Y, la empresa, debería tener como objetivo hacer felices a sus empleados.

Pura matemática y puro boca a boca. No hay más secreto.

Imagen: enterprisersproject.com

Say Something