Marketing low cost: cómo hacer mucho con muy poco

En empresas pequeñas y con recursos limitados a veces las acciones de Marketing se hacen muy cuesta arriba. «No tengo presupuesto», «no puedo gastar mucho», «no me da para nada», «no tengo el presupuesto de mi competencia», «no puedo contratar una agencia que me ayude»… Pero no es imposible, siempre se puede hacer Marketing sea cual sea tu presupuesto (¡o casi siempre!).

Además del dinero, hay otros factores que tienen mucho más peso del que quizás crees. Los canales online permiten acceder a herramientas que expanden tu marca; la imaginación y creatividad son un arma a tu favor; la motivación es clave para sacar las cosas adelante y que no se queden a medias; y el aprendizaje continuo es esencial, si te quedas estancado/a y todo lo que haces es «pensar» sin tener capacidad de ejecutar, poco podrás hacer sin presupuesto.

Marketing de contenidos

Por suerte, en un contexto de poco presupuesto, el contenido se ha vuelto importante (o indispensable) para hacer Marketing. La parte negativa es que se crea tanto contenido que la infoxicación y la desinformación están a la orden del día; pero aún es posible crear contenido de valor. Pregúntate: ¿Le interesaría leer esto a tu público? O ¿te interesaría leerlo a ti si te pones en el lugar de tu público? Empieza por ahí e identifica temas clave, enfoques posibles, estructura las ideas para que te permitan generar contenidos independientes… Todo eso te permitirá ver que hay más contenido del que parece. Muchas veces pensarás que no hay más temas, pero probablemnte sea un cuestión de enfoque o de investigar más en diferentes direcciones, seguro que podrás encontrar nuevas formas de tratar tus temas clave.

Calidad y no cantidad

No te pongas exigente pero pierdas el valor de lo que haces. No se trata de publicar mucho. Si tus temas son complejos o si no es fácil generarlos, calendariza de forma moderada. Lo primero es conocer tus recursos y tus límites. De nada sirve que publiques con mucha asiduidad y de pronto te quedes sin contenido un tiempo prolongado.

Calendarizar es importante para poder alternar temas, para validar si tienes cubierto un corto-medio plazo, para saber qué funciona y qué no, para estimar tiempos de dedicación y recursos que necesitas… Y organizarte en base a todo eso para tener la capacidad de publicar de forma más o menos adecuada para tu tipo de negocio.

Esto también aplica a la actividad en redes sociales. Gestionar una comunidad requiere más tiempo del que parece, entre seleccionar y filtrar contenidos, decidir cómo publicar y mostrarlo a los usuarios o analizar datos de lo que funciona y lo que no; por eso también es bueno planificar el nivel de actividad que podemos abarcar en cuanto a cantidad, días y horarios de publicación. Salvo que tengamos un equipo expresamente para esto, es recomendable saber cómo abordar una continuidad en redes sociales y una escucha, al menos pasiva, 24×7.

Reciclar

Al igual que es importante entender que se pueden tratar temas desde distintos enfoques, también el soporte condicionará la manera en que se muestre el contenido y el canal puede condicionar el tipo de público que lo recibe. Un mismo contenido se puede mostrar de diferentes formas y generar distintos contenidos que pueden funcionar juntos o independientes: una entrevista en video puede dar lugar a una entrevista en texto o a píldoras más cortas, una entrevista puede dar lugar a una campaña de quotes en Twitter, un post puede ir acompañado de una infografía o generar una para otra ocasión, un artículo puede convertirse en una presentación, una presentación en un artículo… Si te paras a analizar, hay muchas formas de «explotar» al máximo la información que tienes y generar contenidos.

Involucrar

Los contenidos de Marketing no tienen que recaer únicamente en ese departamento. Muchas veces, la alta especialización puede provocar que se requiera (o prefiera) una voz experta. Aunque supone un gran esfuerzo y no siempre es posible, el poder convertir la compañía en una extensión del departamento de Marketing ayudará a multiplicar los recursos, a la vez que tendrá un efecto positivo en los empleados de distintas áreas que podrán verse implicados en la generación de marca y visibilidad de la compañía y sentirse más involucrados con la misma.

Seguro que más de uno/a ha vivido la experiencia de un pequeño departamento de Marketing ha tenido la sensación de remar solo/a y sin recursos, pero siempre hay cosas que pueden hacerse en lugar de cruzarse de brazos y echarle la culpa al «no puedo» o «no tengo».

Imagen: unsplash | emilio garcia

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