Redes sociales en el plan de marketing (parte 1)

Hay empresas que aún no son conscientes que hay una realidad ahí fuera que se llama Internet y que de cara a los clientes se desarrolla a través de las redes sociales. A algunos perfiles de empresa aún les cuesta ponerse las pilas en esta nueva comunicación. Lo ven como un juego y se aferran a estrategias ya obsoletas: “Sí, hago publicidad online, pongo banners por Internet”.

Aunque les cueste creerlo, esto ya no es hacer publicidad o marketing online. Los banners pierden cada vez más su eficacia, como se veía ya hace unos años en el estudio de Jakob Nielsen. El ojo del usuario ha aprendido a no prestarles atención y solo los realmente molestos e intrusivos acaparan un tiempo. El justo para encontrar el botón de salida.

Convencer a la persona responsable de que nos conviene estar en las redes sociales puede ser una tarea complicada, casi más que preparar la estrategia. Pero si nos paramos a pensar un poco sobre en qué nos estamos gastando el dinero y qué podemos aprovechar de las redes sociales, posiblemente nos demos cuenta de que casi con toda probabilidad el beneficio sea mucho mayor que el coste.

Pesa más un amigo que un anuncio

Los últimos datos revelan que la mayor influencia en la compra la ejercen nuestros familiares y amigos, seguido de las referencias u opiniones que podemos encontrar en internet. ¿Por qué no formar parte de eso?

- Entre los principales motivos de estar en las redes sociales es contactar con amigos, y estos contactos los están convirtiendo en influyentes.

- El 79% de los usuarios de Twitter que siguen una marca recomendaría el producto, así ocurre con el 60% de los usuarios de Facebook. (estudio Comercio Social: conversaciones con los consumidores de e-taling Group)

- Facebook tiene en España 12 millones de usuarios. Casi la mitad entre los 25-34 años, una edad de alto consumismo. (Datos Facebook. Diciembre 2010).

Cuando vemos la televisión, la publicidad va dirigida de forma masiva y pocos programas van a alcanzar la cifra de 12 millones de televidentes. Pongamos que un programa tiene una media de 3 millones de televidentes, cuando llega la hora de la publicidad gran parte de los mensajes se perderán por zapping, aprovechar para hacer otras tareas, o falta de atención si tenemos en cuenta que las familias son cada vez más multimedia y es más habitual estar pendiente de otros aparatos en estas pausas: ordenador, pda, móvil…

En este caso, ¿no es más eficaz formar parte de la vida social en internet de los usuarios en lugar de la tradicional publicidad televisiva? Por otro lado, ¿qué coste puede tener un anuncio de televisión en prime time frente al coste de estar presente en las redes sociales? ¿qué será más duradero en el tiempo, un anuncio de televisión (salvo que sea realmente rompedor y quede en el recuerdo) o una presencia continua? ¿qué recogerá más información del cliente (feedback), un anuncio de televisión, radio o prensa que no tiene margen de respuesta directa, o un mensaje o campaña lanzada a través de lnternet y distribuida en las redes sociales? ¿qué es más efectivo, dirigirse a 3 millones de personas de los que poco conoces sus intereses, o dirigirte a varios miles de seguidores que están predispuestos a “consumirte”?

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